¿Necesitas ver a un Fisioterapeuta?

5 indicadores que te ayudarán a decidirte

Una de las preguntas que hacemos los fisioterapeutas durante la valoración inicial, es preguntar sobre el tiempo que lleva el paciente soportando el dolor o tratando de controlarlo. A menudo una dolencia se ha agravado por haber sido ignorada durante demasiado tiempo. Muchos pacientes no tienen claro cuándo consultar a un fisioterapeuta para pedir ayuda y consejo profesional. Aquí hay cinco signos que te indicarán si necesitas a un fisioterapia.

5 signos para consultar a un fisioterapeuta

1. Un dolor persistente (que no mejora)

Todos sufrimos dolores corporales en algún momento u otro, pero siempre hay que tener en cuenta la causa y el efecto. Si has dormido en una posición extraña y has sufrido dolor de cuello, debería desaparecer a los pocos días de haber aplicado calor y tomado algún antiinflamatorio. Si has entrenado duro en el gimnasio, es normal que te sientas dolorido después. Pero si el dolor es persistente y no mejora, es un signo seguro de que necesitas ver a un fisioterapeuta.

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2. Un cambio en el movimiento o la movilidad

La movilidad y el movimiento son constantes para una persona. Es cierto que con la edad cambian, pero no de la noche a la mañana. Si te das cuenta de que no puedes moverte como normalmente o de que el dolor comienza después de un cierto punto de movimiento, esto indica que está pasando algo más complicado, como un trauma o una lesión, y que necesitas fisioterapia.

3. Saber que un cierto movimiento causará dolor

Si moverse de cierta manera causa dolor, parece de sentido común evitar moverse de esa manera. Esto es algo que escuchamos decir mucho a nuestros pacientes, «sólo duele si lo muevo de esa manera». Como dijimos antes, los cambios en el movimiento y la movilidad señalan un problema, y evitar la fisioterapia adaptándose al dolor y cambiando los movimientos puede crear problemas a largo plazo como tensión y músculos anudados, o poner peso y presión en los ligamentos que no están hechos para ello.

4. Pérdida de equilibrio

La pérdida de equilibrio es un problema enorme, no sólo porque puede ser increíblemente desconcertante, sino porque puede causar más accidentes y problemas dolorosos. Si notas una pérdida de equilibrio que no está relacionada con posibles problemas de oído como infecciones, necesitas la evaluación de un fisioterapeuta que pueda identificar el problema y solucionarlo con un plan de reeducación vestibular.

5. Cambios en los hábitos como la incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria afecta a más personas de lo que se piensa y ha sido un síntoma común que alerta a las personas sobre cambios o posibles problemas dentro de su cuerpo. Ya se trate de incontinencia de esfuerzo, incontinencia de urgencia o las secuelas del embarazo, la fisioterapia desempeña un papel activo en su tratamiento.

No te de “corte” pedir ayuda. El dolor no es algo que se deba soportar, sino algo que se debe tener en cuenta, para poder cuidar mejor de tu cuerpo y tu salud. Déjate ayudar y consulta a un fisioterapeuta si crees que lo necesitas.